Prólogo:
El siguiente texto lo escribo con la intensión de que la gente, principalmente la más jóvenes conozcan acerca del Atentado de la Penca. Que si bien es cierto fue un hecho aislado en la historia costarricense, fue un hecho que llevo dolor y muerte a muchas personas. Si llevando muerte y dolor en la zona limítrofe de la guerra, me pregunto cuanta muerte y dolor se lleva a cabo en el corazón del conflicto. Cuanta gente ha sufrido, 24 años después el crimen sigue impune, la guerra y la crueldad, nos atacan a todos por igual. Les explico además a los más jóvenes que en Costa Rica ocurrieron hechos que definieron el rumbo político y bélico de los países vecinos, las consecuencia aún hoy se ven en muchas partes del Istmo. 24 años de impunidad representan solo un cuarto de siglo pasados desde el final de mucho eventos trágicos que despedazaron a Centroamérica desde la entrañas en guerra fraticidas. Para esto no vale ni la ignorancia, ni la indiferencia. Comparto con los hermanos reporteros que quedaron heridos y con lo familiares de quienes murieron un dolor, que también es dolor porque aún no se señalan culpables, por parte de la justicia. El dolor de que aún se comenten crímenes cuyo motor es el de amparar la guerra, la desigualdad, y la pobreza de la que se benefician muchos. Comparto 24 años de dolor y más por nuestra América, “La central”. Los hechos aquí descritos los comento desde una posición complicada, yo no viví en esa época, nací 3 años después del atentado, y lo que aquí presento es lo que he recopilado de periódicos, informaciones recolectadas de Internet y solo un libro el cual le agradezco de corazón a quien me lo facilitó. Las fotografías igualmente son obtenidas de Internet y del libro “La penca reporte de una investigación” de Martha Honey y Tony Avirgan. Lo escrito a continuación no tiene fines de lucro, solo fines de información, para que esos 24 años de impunidad no queden solo en la memoria de aquellos que vivieron en carne propia tal situación.
Fotografía del Diario "La nación" Tomada por del libro la penca reporte de una investigaciónEl comandante del ARDE Edén Pastora en el campamento. Horas antes del Atentado.
Antecedente
En la primera mitad de la década de los ochenta, la victoria de la revolución Sandinista produjo un dinamismo político y bélico en Centroamérica. Los primeros años luego de la revolución, el cambio del poder, los roces internos en el movimiento Sandinista, y el resentimiento de Somocistas Centroamericanos, la pobreza, y los abusos de poder en países vecinos, así como otros movimientos revolucionarios en el Salvador generaron el caldo de cultivo, de una época de crisis, dolor y muerte en el Istmo. Costa Rica, ajena al menos en apariencia a los problemas bélicos de sus vecinos, veía de manera peligrosamente cercana los conflictos del nuevo Gobierno Sandinista y las “Contras” quienes eran un movimiento contrarrevolucionario. Esta agrupación formada por otras de diferentes orientaciones políticas como el FDN de alineación Somocista o el ARDE (Alianza Revolucionaria Democrática) de orientación Sandinista-Reformista. Se batían en una guerra cruel y sangrienta.
Para nadie es un secreto el apoyo del gobierno Estadounidense a las CONTRAS al simpatizar con el FDN la cual forma el mayor cuerpo contra revolucionario. Para el año del 1984 la CIA había dejado de proporcionar “ayuda” al ARDE, presionando a su líder Edén Pastora, mejor conocido como el comandante Cero, a fundir sus fuerzas con el FDN, representando la ideología política el principal problema.
La “ajena” Costa Rica, en su calidad de república vecina de Nicaragua, fue más que un testigo en los enfrentamientos bélicos e inclusive desde una década atrás en plena revolución Sandinista, Costa Rica se había convertido en un punto logístico y de organización importante, a pesar de que se declaraba neutral, y oficialmente lo era, su posición geográfica, su relativa estabilidad, así como su orientación política (Por los procesos históricos Costa Rica no se alineaba a la extrema derecha como en otros países centroamericanos, en la era Somoza.) permitían a los rebeldes Sandinistas operar de manera clandestina en el interior del país. La zona limítrofe, el área de San Carlos, y sectores aledaños constituían una zona “militarista”. Por parte de los Sandinistas del frente sur, más tarde sería una zona estratégica para el ARDE, quien comúnmente actuaba en ese sector, mientras que el FDN, ejercían presión por el frente norte. El FDN había conformado y estructurado sus fuerzas desde Honduras, ya que muchos exiliados Somocistas, tuvieron por destino esa república.
Para el mes de mayo del 84, el comandante Cero se encontraba territorio costarricense. Reunido con otros representantes del ARDE y otros involucrado en el conflicto, se dice que inclusive el entones general del la Fuerzas panameñas Manuel Antonio Noriega se encontraba presente, por supuesto y como muchos de los otros presentes de manera clandestina. El objetivo de dicha reunión era decidir se fundirían con el FDN, Pastora en clara oposición a esto había decido encaminar su lucha, hacia una alianza política de oposición y abandonar la lucha armada.
Diferentes testimonios hablan de que el cuartel general de Pastora en Costa Rica se encontraba en Escazú. Pastora, que tan solo unos años atrás se había convertido en el Héroe de ESLN (Ejercito Sandinista de Liberación Nacional), tras llevar a cabo exitosamente una de la operaciones más importantes y arriesgadas hacia el final de la revolución. La toma del “Palacio Nacional” el la cual secuestraron a varios Políticos y hasta familiares del mismo Somoza, y los cambiaron sus libertades por las de presos Rebeldes. De esa operación heredaría su sobrenombre, “El comandante Cero”. Tiempo después dejaría a los sandinistas por sentir que la orientación del gobierno dirigido por Daniel Ortega estaba tomando un rumbo despótico, apoyados por hombres como Tomás Borges (miembro fundador del Sandinismo) y Lenín Cerna. Parecía que el nuevo Gobierno Sandinista forjaría una dictadura similar a la Cuba, y no le daría paso a la democracia. Situación que no fue ya que para los noventa, Nicaragua celebro elecciones democráticas por primera vez en muchos años.
La tensión de la guerra de las CONTRAS estaba llegando en aquella época a un punto cumbre, la presión ejercida por la CIA al ARDE vislumbraban un panorama tenebroso para los Sandinista disidentes. Edén Pastora sin embargo no estaba de acuerdo con las imposiciones de los estadounidenses. Vio en Costa Rica una oportunidad de hablar claro al respecto y emitir un comunicado de presa desde el interior del país expresando el rumbo a tomar. Cosa que no gusto a las autoridades, (por aquel entonces el presidente Monge se encontraba en Europa presentado a Costa Rica en su estado Neutralidad) quienes le pidieron a Cero abandonar el país lo más pronto posible.
El 30 de mayo de 1984 en horas de la madrugada Pastora empezó el camino de regreso a Nicaragua, la intensión de una conferencia de prensa seguía presenta, y se vía la posibilidad de llevarla acabo en zona limítrofe.
Orión Pastora primo de Edén fue el encargado de organizar la apresurada conferencia de prensa en Boca Tapada en territorio límite. Ese día en la mañana cerca de 24 personas entre periodistas, y equipo técnico (camarógrafos) partieron del parqueo del Hotel Irazú hacía una entrevista de la cual no todos regresarían.
Para nadie es un secreto el apoyo del gobierno Estadounidense a las CONTRAS al simpatizar con el FDN la cual forma el mayor cuerpo contra revolucionario. Para el año del 1984 la CIA había dejado de proporcionar “ayuda” al ARDE, presionando a su líder Edén Pastora, mejor conocido como el comandante Cero, a fundir sus fuerzas con el FDN, representando la ideología política el principal problema.
La “ajena” Costa Rica, en su calidad de república vecina de Nicaragua, fue más que un testigo en los enfrentamientos bélicos e inclusive desde una década atrás en plena revolución Sandinista, Costa Rica se había convertido en un punto logístico y de organización importante, a pesar de que se declaraba neutral, y oficialmente lo era, su posición geográfica, su relativa estabilidad, así como su orientación política (Por los procesos históricos Costa Rica no se alineaba a la extrema derecha como en otros países centroamericanos, en la era Somoza.) permitían a los rebeldes Sandinistas operar de manera clandestina en el interior del país. La zona limítrofe, el área de San Carlos, y sectores aledaños constituían una zona “militarista”. Por parte de los Sandinistas del frente sur, más tarde sería una zona estratégica para el ARDE, quien comúnmente actuaba en ese sector, mientras que el FDN, ejercían presión por el frente norte. El FDN había conformado y estructurado sus fuerzas desde Honduras, ya que muchos exiliados Somocistas, tuvieron por destino esa república.
Para el mes de mayo del 84, el comandante Cero se encontraba territorio costarricense. Reunido con otros representantes del ARDE y otros involucrado en el conflicto, se dice que inclusive el entones general del la Fuerzas panameñas Manuel Antonio Noriega se encontraba presente, por supuesto y como muchos de los otros presentes de manera clandestina. El objetivo de dicha reunión era decidir se fundirían con el FDN, Pastora en clara oposición a esto había decido encaminar su lucha, hacia una alianza política de oposición y abandonar la lucha armada.
Diferentes testimonios hablan de que el cuartel general de Pastora en Costa Rica se encontraba en Escazú. Pastora, que tan solo unos años atrás se había convertido en el Héroe de ESLN (Ejercito Sandinista de Liberación Nacional), tras llevar a cabo exitosamente una de la operaciones más importantes y arriesgadas hacia el final de la revolución. La toma del “Palacio Nacional” el la cual secuestraron a varios Políticos y hasta familiares del mismo Somoza, y los cambiaron sus libertades por las de presos Rebeldes. De esa operación heredaría su sobrenombre, “El comandante Cero”. Tiempo después dejaría a los sandinistas por sentir que la orientación del gobierno dirigido por Daniel Ortega estaba tomando un rumbo despótico, apoyados por hombres como Tomás Borges (miembro fundador del Sandinismo) y Lenín Cerna. Parecía que el nuevo Gobierno Sandinista forjaría una dictadura similar a la Cuba, y no le daría paso a la democracia. Situación que no fue ya que para los noventa, Nicaragua celebro elecciones democráticas por primera vez en muchos años.
La tensión de la guerra de las CONTRAS estaba llegando en aquella época a un punto cumbre, la presión ejercida por la CIA al ARDE vislumbraban un panorama tenebroso para los Sandinista disidentes. Edén Pastora sin embargo no estaba de acuerdo con las imposiciones de los estadounidenses. Vio en Costa Rica una oportunidad de hablar claro al respecto y emitir un comunicado de presa desde el interior del país expresando el rumbo a tomar. Cosa que no gusto a las autoridades, (por aquel entonces el presidente Monge se encontraba en Europa presentado a Costa Rica en su estado Neutralidad) quienes le pidieron a Cero abandonar el país lo más pronto posible.
El 30 de mayo de 1984 en horas de la madrugada Pastora empezó el camino de regreso a Nicaragua, la intensión de una conferencia de prensa seguía presenta, y se vía la posibilidad de llevarla acabo en zona limítrofe.
Orión Pastora primo de Edén fue el encargado de organizar la apresurada conferencia de prensa en Boca Tapada en territorio límite. Ese día en la mañana cerca de 24 personas entre periodistas, y equipo técnico (camarógrafos) partieron del parqueo del Hotel Irazú hacía una entrevista de la cual no todos regresarían.

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