El dolor de perder a un familiar, un amigo o un compañero de trabajo, siempre es grande. Pero causa aún más dolor saber que la causa de dicha perdida, se diera de la mano de otras personas quienes intencional y premeditadamente, anteponiendo solo sus intereses, cometen hechos de esta índole. El atentado de la penca fue le primer golpe que impactó sobre la libertad de presa y la respetada e importante labor que realizan los comunicadores. Cobró la vida de dos personeros de la prensa y varios guerrilleros, parte de la escolta personal de “Cero” y Rosita, quienes cumpliendo con su deber y vocación llegaron hasta las últimas consecuencias de su trabajo. Muchas personas más resultaron heridas, y dejaron una huella más cercana y presente en nuestro país de la naturaleza fría y deshumanizada de la guerra.
Lo sucesos de aquella fatídica noche, sería solo el primero de una larga cadena de problemas que ha llevado hasta el día de hoy la impunidad del hecho. Justo después de perpetrado el atentado y reafirmando la naturaleza profesional del mismo, se empezaron a dar una serie de noticias e informaciones falsas, tanto funcionarios, como medios de comunicación empezaron a difundir versiones que no concordaban de ninguna manera con lo ocurrido, o muy por el contrario daba informaciones de las que aún las autoridades y la víctimas no sabía. Todo esto colaboró con la confusión y el desorden de la investigación. Dicho desconcierto, sumada a la burocracia, perjuicios ideológicos de los encargados junto con los funcionarios y organismos corruptos permitieron al hasta ahora conocido como “Per Anker Hansen” salir de Costa Rica en la impunidad que aún hoy le ampara.
Según investigaciones posteriores de algunos periodistas, así como la línea de investigación del ARDE, llegaron a la conclusión que una serie de personas de alto rango dentro del gobierno de Costa Rica conocían con antelación el atentado. Según lo comentara luego Orión Pastora, y a pesar de la negativa oficial del Gobierno de realizar una conferencia de presa en suelo nacional, recibió una llamada de algún alto miembro del un órgano gubernamental, insistiendo en realizar dicha reunión.
Como si no bastara, muchos entes del gobierno mismo permitieron y colaboraron con el encubrimiento del crimen y su organización. Un punto inicial de falla en el proceso, fue la falta de experiencia y la impericia del manejo de la tragedia por parte de las autoridades, por ejemplo el hecho que las fronteras no cerraran de manera inmediata, y errores cometidos en la recolección de pruebas, como huellas dactilares. Por otro lado involucrados como miembros del ARDE fueron llamados a declarara hasta mucho después de los sucesos o simplemente no fueron llamados a declarar.
Los organismos de investigación tanto el OIJ como la DIS (dirección de Inteligencia y Seguridad) en una absurda competencia para controlar el caso se ocultaron información, por otro lado la vinculación de los Agentes de la DIS con la embajada de los Estado Unidos dejaba muchas dudas con respecto a la imparcialidad de la investigación
Algunas de las primeras luces arrojadas con base a las investigaciones más profesionales del OIJ concluían que el planeamiento del atentado había incluido contactos locales dentro de los sistemas de seguridad nacional. Algunos funcionarios contribuyeron a difundir pistas falsas, por otro lado funcionarios encontraron obstruidos accesos a la información, por lo que se interrumpió la investigación, otros fueron amenazados, con el despido, o en casos más graves hasta la muerte.
Un ex-funcionario de la DIS, declaró a Marta Honey y Tony Avirgan en su investigación que autoridades costarricenses conocían el atentado y no hicieron nada para impedirlo, topo con Documentos respaldando dicho testimonio. La noche que se reportó el atentado, el ex-funcionario de la DIS, empezó a investigar para resolver el crimen, sin embargo superiores le ordenaron detener dicha investigación. Lo que motivo su salida de dicho órgano. Sin embargo su conclusión con respecto a la “penca” es que el crimen fue planeado por Tomás Borge, ministro interior del gobierno Sandinista y miembro fundador del FSLN. Sin embargo se sostiene que parte de esta información es falsa, y su fin último es señalar a los Sandinistas como responsables. La principal fuente de duda es que el responsable señalado por Valverde (ex-funcionario de la DIS) estuvo bajo arrestado domiciliario en Francia para la fecha del atentado. Se cree por lo tanto que Valverde es parte de los que conocían el atentado, encargado de difundir información falsa para inculpar a los Sandinistas, sustentando la versión que el asesino fue un terrorista miembro de la ETA(Euskera Ta Askatasuna) contratado para eliminar a Pastora.
Cerca del tiempo en que se manejaba esta versión, un funcionario del ministerio de seguridad, dijo tener la pista de que el sospechoso era un sueco que residía en Nicaragua lo que afirmaba que simpatizaba con los Sandinistas. Uno de los nombre que salió a la luz fue el de Peter Torbinsson, sueco que ideológicamente se alineaba con la izquierda, y uno de los presentes en la penca, fue uno de los primeros interrogados por su cercanía con Hansen, sin embargo fue dejado libre, fue arrestado nuevamente en Honduras por sospechas con el hecho y fue liberado nuevamente, quedando libre de sospechas.
Acerca de la identidad de Hansen, la investigación al rededor de las pruebas que se obtuvieron, desde fotografías hasta grabaciones, han permitido la identificación, del sospechoso uno de los primeros señalados como posible perpetrador fue Amodio Pérez un Uruguayo perteneciente a agrupaciones de extrema izquierda en Sur América, un periodista exiliado que había conocido a Pérez en persona admitió el parecido con las fotografías de Hansen. Sin embargo parece existir problemas con esta teoría ya que todo apuntaba a que nadie había visto a Pérez en más de una década, durante el 70y el 72 Amodio había sido arrestado dos veces, después de eso no se conoce su paradero. Sin embargo por los datos personales, unos de los rasgos que más difería entre Amodio y Hansen era la estatura. Pérez podía ser aproximadamente 20 cm. más bajo que Hansen.
Por otro lado los autores intelectuales, estaba claro que tanto los Sandinistas como el FDN tenían razones para matar a Pastora, algún tiempo después se ligó la organización de extrema-derecha Alpha 66 de Cubanos anticastrista de la organización del atentado, ya que Alpha 66 tenía fuertes conexiones con el FDN y con la CIA. Dicha organización compartía nexos en común con Omega 7, ambas contaban con agentes de la CIA y veteranos de Bahía Cochinos. Ambas organizaciones tenían nexos con otras asociaciones de extrema derecha, incluyendo “Costa Rica libre”. A finales de 1983 Pastora empezó a recibir cubanos como instructores de combate, por medio de otro contacto. Siempre y cuando estos se identificaran como Puertorriqueños. Luego del atentado John Hull, un finquero Norteamericano junto con los cubanos dentro de la alineación del ARDE desarmaron la filas de la organización para que se integraran con el FDN como un frente sur. Al parecer John Hull, eras más que un simple finquero, en sus propiedades en San Carlos existía gran cantidad de armas, y además todo un campamento de adiestramiento guerrillero, el cual soportaba a las CONTRAS. John Hull se consideraba el principal vínculo con el FDN y la CIA. Esto se dio a conocer cuando en 1985 la guardia civil irrumpió en el campamento de Hull. En aquel momento de apresaron nueve nicaragüenses, dos norteamericanos, dos británicos y un francés. Los estadounidenses Steve Carr y Peter Glibbery afirmaron que todo estaba dirigido y financiado por la CIA.
A pesar de que ambos la CIA y los Sandinistas quería muerto a Pastora, es claro que Políticamente era mejor para los Sandinistas que Pastoras estuviera vivo y activo, ya que acusaba una división ideológica importante que permitía diezmar las capacidades de las CONTRAS.
Según dijera un CONTRA disidente, identificó a la CIA y al FDN como los autores intelectuales del crimen apoyados por cubanos anti-castristas. Así mismo identificó al autor material como un libio llamado Amac Galil, contratado en chile por dos oficiales del FDN y una gente de la CIA. Amac Galil es un sospechosos factible, ya que morir en la acción y de ser identificado Libio se le asociaría con Muamhar Gadaffi, por otro lado testimonios de las actividades de Hansen días antes del atentado menciona que envío tarjetas postales a Chile. Según las grabaciones facilitadas a expertos lingüistas algunos coinciden en que el perpetrado podía tener origen Libio o Israelí.
Tomás Borge (Izquierda. Ministro del Interior gobierno Sandinistas) John Hull (Derecha. Contacto de las Contras y la CIA en C.R.)Además para la CIA y el FDN el atentado permitía la unificación de la fuerzas de la CONTRA bajo una sola bandera ideológica, y si además lograban inculpar a los Sandinistas permitirá una mayor hostilidad por parte del gobierno Costarricense.
Sin embargo veinticuatro años más tarde una declaración pone en la mesa una vez más la posibilidad que el atentado fuera planeado por los Sandinistas. Peter Torbinsson, perdidosita sueco que acompaño a Per Anker Hansen durante el viaje hasta la penca, en el pasado mes de Abril afirmó a un periodista nicaragüense para “el Nuevo Diario” que un mes antes del atentado de la penca fue llamado de la cancillería Nicaragua donde se encontró con Renán Montero (coronel cubano Andrés
Barahona López, jefe de la Dirección Quinta del Ministerio del Interior),
quien trabajaba bajo las órdenes de Tomás Borge. Durante la reunión se le preguntó a Torbinsson si podía ayudar al periodista Danés “Per Anker Hansen” a hacer contactos en Costa Rica. Torbinsson aceptó días después Hansen llegó de nicaragua con su “equipo fotográfico” y se hospedo en el mismo hotel que Torbinsson “La gran Vía”
Según Torbinsson Hansen es en realidad Roberto Vital Gaguine, un argentino nació en 1953, exiliado en Inglaterra donde aprendió el idioma inglés razón por la cual se denominó: Martín, "El Inglés". Ganguine participó en el comando argentino del ERP el cual se encargó de asesinar a Anastasio Somoza Debayle durante su exilio en Paraguay.
Lo que coincide plenamente con una de las primeras declaraciones hechas por Pastora con respecto a “Hansen” en la que dijo: “Yo conozco a este hombre. El puede ser del grupo de ataque contra Somoza”.
Torbinsson, llegó a declarar veinticuatro años después del hecho, en honor a la verdad según lo comento en la entrevista. Por desgracia aún queda investigar y castigar a los responsables.
Por otra parte la causa sigue activa. En diciembre de 2006, el Ministerio Público de Costa Rica informó que seguía vigente la acción penal por el atentado de La Penca, donde murieron tres periodistas y 22 personas resultaron heridas y mutiladas.
Por otro lado Edén Pastora, ahora colabora en un discreto cargo del gobierno de Daniel Ortega. Pastora sostuvo toda su vida que la misión de eliminarlo llegó desde la CIA y desde la Nicaragua sandinista de la época.
En 2001, Jorge Masseti, un ex agente de los servicios cubanos de inteligencia, declaró que la bomba la hizo estallar Gaguine, bajo la dirección del Ministerio del Interior, dirigido entonces por Tomás Borge, quien siempre ha negado la participación del FSLN en dicha misión terrorista.
A su vez el supuesto autor Gaguine se cree que murió en Buenos Aires cinco años despues del atentado, carbonizado en el asalto de la guarnición de la tablada. De ser así murió en impunidad, sinembargo existen evidencias serias que afirman que esta vivo.
Han pasado casi dos décadas y media desde aquella noche que muchos no olvidaremos. Sin embargo la ignoracia y la indiferencia hacen que olvido quiera desgastar el hecho. Y veinticuatro años de impunidad le hacen sombra a uno de los capítulos más oscuros y tristes en la historia del periodismo y la libertad nacional.



